Malvinas: pese al reclamo, el Reino Unido ratificó su apoyo al proyecto Sea Lion
El Reino Unido sigue como si en Malvinas no hubiese pasado nada. Definen las cortes internacionales.
La autorización británica a una empresa para extraer crudo en la zona en conflicto reaviva tensiones y provoca nuevas acciones judiciales.
El Gobierno del Reino Unido ratificó su respaldo al desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion en las Islas Malvinas y habilitó la continuidad de una iniciativa que enfrenta el rechazo de la Argentina. La decisión se produce en medio de una disputa diplomática y jurídica por la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte, donde Buenos Aires reivindica derechos soberanos sobre la plataforma continental.
La autorización involucra al secretario británico de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, cuyo consentimiento es necesario para determinadas licencias de hidrocarburos en el archipiélago. El Gobierno británico sostiene que los habitantes de las islas tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales y que esa facultad forma parte de su posición sobre la autodeterminación.
La ratificación se conoció mientras la administración de Javier Milei avanzaba con una presentación ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (TIDM) para solicitar medidas provisionales que impidan la explotación petrolera en la zona. La Argentina considera que las actividades autorizadas por Londres afectan sus derechos soberanos y cuestiona la validez de las licencias otorgadas.
El proyecto es impulsado por la israelí Navitas Petroleum, operadora del yacimiento, junto con la británica Rockhopper Exploration. Las empresas ya adoptaron la decisión final de inversión y obtuvieron las aprobaciones necesarias para desarrollar las primeras fases del campo petrolero. El cronograma empresario contempla el inicio de la producción en 2028.