La energía solar empieza a cambiar la vida de familias rurales en Río Negro
El acceso a la energía también abre la posibilidad de incorporar conectividad en lugares donde hasta ahora resultaba muy difícil sostenerla.
La política provincial impulsada por el Gobernador Alberto Weretilneck lleva electricidad a hogares rurales alejados de la red y busca garantizar mejores condiciones para estudiar, comunicarse y desarrollar una vida cotidiana con servicios básicos.
A pocos días de la presentación formal del programa en Los Menucos, el Gobierno de Río Negro avanza con las primeras instalaciones y comienza a mostrar en el territorio el impacto concreto de una política provincial diseñada para garantizar el acceso a la energía en aquellos lugares donde las distancias hacen inviable la extensión de la red convencional.
La luz llegó a Painaluf
Uno de los primeros beneficiarios es Jorge Cayul, puestero del paraje Painaluf, quien durante años tuvo que resolver la iluminación de su vivienda con recursos mínimos.
“Hace rato ya estábamos con una luz de emergencia, una batería del auto nomás. En la noche nos alumbrábamos con esa lucecita y no teníamos más”, relató.
La llegada del sistema solar modifica situaciones simples pero fundamentales. Cayul explicó que, hasta ahora, sus hijos tenían que trasladarse hasta Comicó para poder cargar sus celulares. “Mis chicos cargaban cuando íbamos a Comicó. Ahí cargaban los celulares y después se venían para acá”, contó.
Con la instalación, esas limitaciones comienzan a quedar atrás. “Ahora estamos contentos porque tenemos luz. Era algo que necesitábamos”, señaló.
La experiencia refleja el espíritu con el que fue diseñado el AER: acercar soluciones concretas a hogares en los que la distancia, la dispersión geográfica y la baja densidad poblacional hacen inviable una extensión convencional del sistema eléctrico. Los equipos fotovoltaicos permiten que cada vivienda pueda generar su propia energía sin depender de una red externa.
Tecnología que antes parecía imposible
Carlos Cañulef, otro poblador rural alcanzado por la iniciativa, destacó especialmente el cambio que representa la llegada de nuevas tecnologías al campo.
“Los ruralistas, los campesinos, estamos muy agradecidos de tener esta tecnología que hoy está llegando, que hace mucho tiempo era imposible. Yo nací y me crié en este lugar y hace 50 años era imposible pensar que hoy podíamos tener internet en el campo”, afirmó.
El acceso a la energía también abre la posibilidad de incorporar conectividad en lugares donde hasta ahora resultaba muy difícil sostenerla.
Una política provincial que empieza a verse en cada casa
El programa presentado recientemente por el Gobernador Alberto Weretilneck en Los Menucos ya había comenzado con sus primeras intervenciones y continuará incorporando progresivamente nuevas familias a medida que avancen los relevamientos territoriales. La Provincia identificó preliminarmente más de 500 posibles instalaciones en 16 localidades y parajes.
El AER retoma además la experiencia desarrollada en electrificación rural y la transforma en una política provincial permanente. Desde 2018, Río Negro sostuvo con recursos propios el mantenimiento de sistemas previamente instalados y sumó nuevas soluciones, ante la interrupción del anterior proyecto nacional PERMER.
El trabajo previo también incluyó relevamientos domiciliarios para actualizar registros, conocer el estado de los equipos existentes y planificar las intervenciones de acuerdo con las necesidades reales de cada familia y de cada territorio.
Como planteó Weretilneck durante la presentación del programa, el objetivo es que las distancias no generen ciudadanos con menos derechos: “No hay ciudadanos de primera ni de segunda en nuestra provincia. Todos tenemos las mismas condiciones para vivir mejor”.
El AER continuará avanzando sobre la Región Sur y actualmente se encuentra con instalaciones cerca de Rincón Treneta, sumando localidades y familias a una política cuyo principio es simple: que donde haya una casa, haya una luz encendida.