UK Energy Group evalúa energía nuclear para almacenar hidrógeno verde

En el Reino Unido analizan utilizar la plantas nucleares para generar hidrógeno y amoníaco.

La empresa acuerda estudiar instalaciones que combinen reactores nucleares modulares, producción de hidrógeno y amoníaco con almacenamiento geológico.

UK Energy Group continúa avanzando en sus planes de almacenamiento de hidrógeno en Reino Unido, a través de su filial UK Energy Storage Ltd, la compañía ha firmado un memorando de entendimiento de cinco años con UK Nuclear Limited para explorar proyectos que combinen energía nuclear modular, producción de hidrógeno y amoníaco.

La colaboración se centrará en estudiar cómo podrían funcionar estas tecnologías dentro de un mismo complejo industrial. Una de las posibilidades es utilizar la electricidad y el calor generados por reactores nucleares para producir hidrógeno mediante electrólisis. Parte de ese gas también podría destinarse a la fabricación de amoníaco.

Las empresas evaluarán, además, el uso de instalaciones geológicas subterráneas para almacenar grandes cantidades de estos productos. Por el momento, se trata de una propuesta en fase de estudio, por lo que todavía no hay proyectos de construcción aprobados.

Energía nuclear modular para producir hidrógeno y amoníaco

El acuerdo contempla la posible incorporación de reactores nucleares pequeños y avanzados, capaces de suministrar electricidad, calor y vapor de manera continua a diferentes procesos industriales.

En el caso del hidrógeno, la electricidad generada por estos reactores podría alimentar sistemas de electrólisis que separan el agua en hidrógeno y oxígeno. Una vez obtenido, el gas podría utilizarse como fuente de energía o como materia prima para fabricar amoníaco.

Este último producto tiene especial interés porque permite transportar y almacenar hidrógeno de forma indirecta en determinadas cadenas de suministro. Actualmente, el amoníaco se utiliza ampliamente en las industrias química y agrícola, aunque también se estudia su aplicación como combustible marítimo y en sistemas de generación eléctrica.

Hay, sin embargo, una distinción importante, aunque el comunicado menciona el hidrógeno verde, la energía nuclear se considera habitualmente una fuente baja en carbono. Por ello, la clasificación del hidrógeno producido dependerá de las normas y los sistemas de certificación que se apliquen.

El almacenamiento geológico, pieza central del proyecto

Otro de los objetivos de UK Energy Group es aprovechar sus proyectos de almacenamiento subterráneo para conectarlos con futuras instalaciones de producción energética.

La compañía estudia cómo utilizar estas estructuras geológicas para conservar grandes volúmenes de hidrógeno y disponer de ellos cuando sean necesarios. Esta capacidad podría resultar útil para responder a cambios en la demanda y aportar mayor flexibilidad al suministro energético.

La colaboración también contempla estudiar el almacenamiento de amoníaco en instalaciones asociadas a los futuros emplazamientos. No obstante, cada ubicación deberá evaluarse cuidadosamente para determinar si reúne las condiciones geológicas y de seguridad necesarias.

Dentro de este planteamiento aparece el almacenamiento energético de muy larga duración, una alternativa que permitiría conservar energía durante periodos prolongados. A diferencia de las baterías convencionales, estas soluciones buscan responder a necesidades de almacenamiento que pueden extenderse durante semanas o incluso más tiempo, dependiendo de la tecnología utilizada.

Un acuerdo de cinco años para evaluar emplazamientos

Durante los próximos cinco años, UK Energy Storage y UK Nuclear Limited trabajarán en la búsqueda de lugares donde puedan desarrollarse estas instalaciones de manera conjunta.

Una vez identificadas las posibles ubicaciones, las compañías estudiarán cómo integrar los distintos procesos industriales y qué infraestructura sería necesaria para ponerlos en funcionamiento.

El acuerdo también incluye la coordinación de actividades de planificación y el diálogo con autoridades, organismos públicos y otros actores relacionados con los proyectos. Asimismo, los socios valorarán la presentación de solicitudes conjuntas para acceder a programas de apoyo gubernamental y financiación destinada a investigación.

Todavía quedan varias cuestiones por resolver, el memorando no especifica cuánto hidrógeno o amoníaco podrían producir las instalaciones, cuál sería la inversión necesaria ni cuándo comenzarían a operar.

Esas decisiones llegarán más adelante, una vez que las empresas dispongan de información suficiente sobre la viabilidad técnica, económica y comercial de cada propuesta.

Seguridad energética y nuevas cadenas industriales

La iniciativa se enmarca en los esfuerzos de Reino Unido por desarrollar nuevas cadenas de suministro energético y ampliar las posibilidades de utilización de tecnologías bajas en carbono.

También guarda relación con la hoja de ruta británica para el amoníaco bajo en carbono y con los objetivos de la estrategia industrial del país.

Para UK Energy Group, reunir generación nuclear, producción de hidrógeno y almacenamiento subterráneo en un mismo emplazamiento podría ofrecer nuevas posibilidades para aprovechar sus activos geológicos.

Entre las aplicaciones que se estudiarán se encuentran el suministro de materias primas para combustibles sintéticos, el apoyo a las redes de hidrógeno y el abastecimiento de industrias que necesitan energía de forma constante.

Si los proyectos llegan a desarrollarse, también podrían generar oportunidades para empresas proveedoras de equipos, servicios de ingeniería y profesionales especializados. Sin embargo, todavía es pronto para determinar su alcance económico o laboral.

Con esta colaboración, UK Energy Group, que cotiza en el mercado AIM de Londres bajo el símbolo UKEN, busca ampliar las posibilidades de sus proyectos de almacenamiento y explorar su integración con otras tecnologías energéticas.

El trabajo comenzará por identificar los emplazamientos más adecuados y estudiar cómo podrían conectarse las distintas instalaciones. A partir de esos resultados, las compañías podrán determinar si existen condiciones suficientes para convertir la propuesta en proyectos industriales.


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